jueves, 1 de julio de 2010

El reencuentro


Todas las fábricas viejas tienen ese punto entre el desasosiego y la añoranza, todas y también el Rajolar de la familia Bausset.
El desasosiego le viene de haber sido un espacio abandonado, con una historia que contar, escrita en el papel, en sus muros y en las fotos que, a lo largo de tantos años, también han sabido dejar su testimonio.
La añoranza le viene de los cientos de personas que se movieron entre sus muros, visitándolos, trabajando y marcándolos un poco con su esfuerzo y sus quimeras.
La idea de recuperarlo para el pueblo, alojando en él la historia viva, ha servido para que esa añoranza encuentre un punto de reunión. Para que aquellas personas que todavía pueden darnos testimonio de tantas cosas que el tiempo se lleva como compañía, echen la vista atrás cuando lo tienen delante.
Las personas que visitan el Rajolar se reencuentran con muchas cosas; caras, objetos, momentos, historias, celebraciones, grupos, amigos...
Nos gusta esta función, nos gusta que sirva para recordar y para revivir, y esperamos conmemorar los 10 años de actividad del espacio con otra celebración que pase a formar parte del recuerdo como todo lo demás. Como las fotos, las caras, los objetos, los momentos, las anécdotas y los amigos…del Rajolar